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ESFERODINAMIA Ejercicios para recuperar la serenidad interior
La frase obsesiva del momento es “vivimos estresados”. Estrés de los transportes, del trabajo, de los impuestos, de los vencimientos, de la competencia, de la familia, de la alegría, de la
pena ó del aburrimiento. ¿Quién es este intruso que hace la vida insoportable? Ante todo, es la sensación de vivir apurado, “bajo presión”. Y, simultáneamente, la reacción interior de tensión para enfrentar los
acontecimientos exteriores apremiantes. Su lucha para no dejarse devorar o aislar, en un universo que atropella sin parar. Se vive tenso, crispado, con los nervios a flor
de piel. Distenderse y saborear los buenos momentos de la vida se hace casi imposible. Es el estrés el que hace fumar más, beber sin moderación, comer de cualquier modo, o tomar decisiones lamentables. Bloquea la respiración, hace subir la presión, acelera el ritmo cardíaco y otros mil males fugaces y variados, hasta que se instala o progresa una enfermedad definida. El nerviosismo sólo
parece ser una dominación menos intensa, menos inquietante del estrés. El conjunto de las maniobras propuestas tiende al alivio de todas las manifestaciones perjudiciales, para ayudar a encontrar de nuevo el
espacio interior y el tiempo de vivir. Aprender a liberar el cuerpo no es fácil, pero hay técnicas sencillas que nos ayudan a descubrir otra vez la sensación de placer, alegría y satisfacción que nos
brinda un cuerpo sano. Cuando hay armonía entre nuestros pensamientos, emociones y acciones, todo nuestro cuerpo da fuerzas a nuestras palabras. La relajación es un elemento fundamental para sentir más nuestro cuerpo. La respiración refleja nuestra manera de vivir. Cuando respiramos correctamente mejoramos nuestra salud y calidad de vida. Aprender a respirar más profundamente nos ayudará a descubrir una nueva sensación de estabilidad, tranquilidad, y todo el cuerpo recibirá la energía que aporta el
vital oxígeno. Las técnicas de
Esfero dinamia (grandes pelotas de látex), agregadas a las asanas de Yoga, ayudan a alinear, tonificar y
alongar el cuerpo, al mismo
tiempo que presta un suave y agradable apoyo y contención. El cuerpo se afloja, distiende, y podemos disfrutar de ir adquiriendo más serenidad y coordinación. Lic. Nilza Duarte
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Ultima modificacion de esta pagina: Jueves, 06 de Junio de 2002 06:04:32 p.m. -0300
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